Niños índigo, nuevos seres para una nueva Tierra (Sandra Aisenberg y Eduardo Melamud)


Prólogo a la edición de marzo 2003

Evidencias en distintas partes del mundo parecen demostrar que nuevos seres están llegando al planeta con un nivel mucho más alto de conciencia. Vienen a "cambiar", a construir, a echar por tierra lo obsoleto para enseñarnos una nueva visión de todo, con una materia prima revolucionariamente obvia: el amor.

Se equivoca si piensa que tiene en sus manos un libro sobre niños: se trata de un libro sobre la condición humana. Cada uno de nosotros renace con cada nuevo ser que llega; el mecanismo de la humanidad se recicla a sí mismo a través de engranajes vivos. La rueda sigue, buscando su mejor forma de expresión.

La gente lo dice a su manera: "los chicos ya no son los de antes". Ensayamos justificaciones sin peso, hasta que este tipo de análisis nos abre los ojos a una posibilidad transformadora.

Sin intentar ser un trabajo definitivo sobre los Niños Índigo, este texto recopila vivencias, opiniones, investigaciones y primeros esbozos de una realidad que esta recién empezando a difundirse para el gran público. Y no sólo desde referentes holísticos, sino desde el propio seno de la ciencia.

Podemos averiguar si nosotros o nuestros hijos entramos en clasificación índigo, pero no será relevante. Si lo somos, redimensionaremos nuestra historia personal; caso contrario, tendremos el privilegio de crecer aprendiendo de quienes si traen una conciencia ampliada.

Habrá que estar a la altura de las circunstancias. Por eso este libro introductorio, realizado junto a especialistas que vienen trabajando desde hace tiempo con niños, maestros y padres. Los testimonios y los estudios de aquí y allá asoman lentamente una realidad creciente, nucleando experiencias y revelaciones para despertar.

De eso se trata. La nueva conciencia se esta manifestando; la otra buena noticia será abrir nuestra visión para analizarla, aceptarla y crecer.

Leer la reseña completa de este blog dedicada a los niños índigo

Fuentes: material de este blog, Google para ilustración y prólogo del libro para reseña.

3 comentarios:

Bet del Mar dijo...

Gracias Rusoazúl por el aporte. Creo que es necesario plantearnos como estimular y educar a nuestros hijos con una perspectiva diferente. Más allá del planteo de si tenemos en casa un niño "sobrenatural" o de querer buscar una explicación "especial" a ciertas conductas de los niños, que en definitiva no son más que expresiones de lo que nosotros como adultos les ofrecemos con el ejemplo (no siempre el mejor). Pienso que todos los niños que nacen y que están aquí es porque tienen una misión en el gran plan de la Creación. Habrá niños con unas cualidades u otras, como cada ser que viene a esta tierra, lo importante es descubrir cada cual la luz con la que brillará en esta existencia. Poder acompañar a nuestros niños para que desarrollen su potencial y puedan brillar en una sociedad con una nueva amplitud de consciencia cósmica.
Saludos: Bet

rusoazul dijo...

Gracias a ti, como siempre, por tu acertado comentario que suscribo completamente.

Con respecto a nuestra misión aquí, bromeando un poco y tomando elementos cabalísticos, y siguiendo el argumento del relato de arthur c. clarke "Los nueve mil millones de nombres de Dios", espero que no sea ése (el del cuento) nuestro cometido.

Por cierto, recomiendo la lectura del relato disponible en mi blog de literatura fantástica, como muestra del trabajo de este autor, aunque advierto que no tiene nada que ver con el tema en cuestión y que la relación efectuada es sólo fruto de mi mente.

Saludos

Bet del Mar dijo...

Una mente brillante...que con sus destellos abre puertas a nuevos horizontes ;)
Bet